Basura: Macri rechaza pagar un canon que
reclama Scioli
La "agenda bilateral" entre la Provincia y la Capital,
casi paralizada
Entre las primeras acciones que se propusieron los gobiernos de
Daniel Scioli y Mauricio Macri figuró la de llevar adelante
políticas coordinadas para problemas -vecindad mediante-
comunes. Y en ese marco, la definición de una estrategia
común para la disposición final de los residuos
domiciliarios fue señalada como "prioritaria"
por ambas administraciones. Sin embargo, a cinco meses de gestión,
las conversaciones por la "agenda común" están
virtualmente paralizadas y es, justamente, el tema de la basura
el que enfrió bruscamente las relaciones.
Según pudo saber EL DIA a través
de fuentes calificadas, las negociaciones se empantanaron en torno
de un punto clave: el gobierno bonaerense ha definido como aspecto
prácticamente excluyente que la capital federal pague un
canon extra por la basura que, como se sabe, entierra en territorio
provincial, mientras que el gobierno porteño rechaza en
términos absolutos esa posibilidad.
SOCIOS EN APUROS
Los gobiernos porteño y provincial
son "socios", junto con los municipios del Conurbano
y del Gran La Plata, de la Ceamse, el consorcio estatal que se
ocupa del tratamiento y disposición final de los residuos
urbanos de los distritos de esas regiones, que conforman la llamada
área metropolitana. Esa basura es enterrada actualmente
en dos rellenos que funcionan en el Conurbano (González
Catán y Zona Norte, en el camino del Buen Ayre) y en Punta
Lara, Ensenada. Y todos los distritos pagan a la Ceamse un canon
por ese servicio.
En ese marco, el gobierno bonaerense afronta
una coyuntura delicada: debe cerrar definitivamente, por sendas
órdenes judiciales, los rellenos de Catán y Punta
Lara y encontrar los consecuentes reemplazos, en medio de una
oposición generalizada de la ciudadanía para aceptar
la instalación de ese tipo de centros en sus distritos.
Y debe crear, además, por lo menos dos centros de transferencia
de la basura, una suerte de estación intermedia desde la
recolección hasta la disposición final.
Fue con ese panorama por delante que,
apenas asumidos en diciembre pasado, los gobiernos de Macri y
Scioli se propusieron definir y desarrollar una agenda de problemas
comunes para soluciones conjuntas.
¿DIFERENCIA INSALVABLE?
Llevadas adelante por los jefes de Gabinete
de ambos gobiernos, el bonaerense Alberto Pérez y el porteño
Horacio Rodríguez Larreta, desde hace casi dos meses se
ha instalado un silencio notorio entre ambas administraciones,
sólo quebrado por críticas de uno y otro lado.
El último de esos cruces se produjo
hace apenas unos días, cuando Macri abordó otro
de los "problemas comunes", para volver a subrayar que
buena parte de los pacientes de los hospitales porteños
son habitantes del Conurbano bonaerense, y recibió una
réplica airada de Pérez.
Mientras tanto, en ambas márgenes
se asegura que los equipos técnicos siguen trabajando en
el armado de una agenda común. Pero admiten que "a
nivel político" -donde se toman las decisiones- las
negociaciones están trabadas.
El freno tendría que ver con la
temática de los residuos y, puntualmente, con el canon
extra que pretende el gobierno bonaerense que pague la capital
federal por volcar toda su basura en predios de la Provincia.
Pero Macri no sólo rechaza la creación
de un canon extra, sino que tampoco estaría dispuesto a
aceptar un aumento del que paga actualmente.
PLAZO VENCIDO
El 30 de enero pasado funcionarios bonaerenses
y porteños anunciaron que habían fijado un plazo
de 45 días para definir un plan integral y encontrar una
solución definitiva y conjunta a la problemática
de los residuos domiciliarios.
www.eldia.com.ar,
18.05.2008